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Xbox Game Pass ha seguido el mismo camino que Netflix, aunque quizás demasiado pronto

Xbox Game Pass ha seguido el mismo camino que Netflix, aunque quizás demasiado pronto

Un día cualquiera puede provocar un auténtico terremoto dentro de la industria de los videojuegos. Y eso es precisamente lo que ocurrió con Microsoft y Xbox hace apenas unas semanas. Los de Redmond realizaron, casi sin hacer ruido, un anuncio que ha provocado mucho descontento entre su propia base de usuarios. Estos, a su vez, cada vez encuentran menos razones para tratar de seguir apoyando una marca que sigue teniendo un potencial tremendo. Hablo de la subida de precio del Xbox Game Pass.

Xbox anunció cambios importantes en su servicio estrella, ese que cambió la industria del videojuego para siempre. Más allá de un rebranding, muy similar al de PlayStation, lo realmente trascendental del anuncio fue otra cosa. Se confirmó lo que algunos llevaban tiempo esperando: el precio de Xbox Game Pass Ultimate sube y lo hace ostensiblemente.

Desde ahora, el precio de Xbox Game Pass es, oficialmente, de 26,99 euros al mes en España, llegando hasta los 30 $ en territorios como Estados Unidos. Se trata de una de las mayores subidas de precio del servicio desde que este fue lanzado allá en 2017. Hasta el punto de que la página de cancelar la suscripción estuvo caída poco después de su anuncio. Eso sí, solo de manera breve.

Se trata de una decisión que ha sentado especialmente mal a los fans de la marca. Y no solo por el coste económico que supone. Ahora, un año de Xbox Game Pass Ultimate sale más caro que comprar una Xbox Series S. Pero además, se trata de una promesa incumplida. Una más que los fans de Xbox no merecían, después de años en los que la marca no les devolvía la confianza y la fe que estos depositaban en ella. La de que el precio de Xbox Game Pass no subiría como consecuencia de la compra de Activision Blizzard.

precio de xbox game pass

De hecho, la compra del padre de Obligaciones fue celebrada por todos los usuarios de Xbox. Por un lado, porque ahora “teníamos” en propiedad una de las IPs más importantes de la industria. Por otro, porque Phil Spencer aseguró que una compra de este calibre no influiría negativamente en la estrategia de Xbox: la de asentar Xbox Game Pass como su modelo de negocio.

Sin embargo, la realidad ha acabado imponiéndose. Lejos queda ese escenario utópico en el que los usuarios podríamos disfrutar de Call of Duty “gratis” en nuestra suscripción de Xbox Game Pass Ultimate. Claro, sin que ello supusiera un mayor desembolso económico mes a mes. Y es un sentimiento que tiene todo el sentido del mundo.

Xbox Game Pass se ha querido mirar en el espejo de Netflix

Llevando la comparativa al mundo de los servicios de VOD, podemos ver a Netflix como el espejo de Xbox durante todo este tiempo. La compañía presentó un servicio que no existía antes de ellos, apostando por una experiencia económica y repleta de opciones para el espectador. Durante muchos años, Netflix fue consciente de que debía perder dinero para “fidelizar” al usuario. Esto, al mismo tiempo que ofrecía contenido de calidad por el que realmente mereciese la pena estar suscrito.

Esto es algo que podemos ver, punto por punto, en lo ocurrido con Pase de juego de Xbox. La creación de un servicio que, literalmente, revolucionó la industria (hasta el punto de que PlayStation tuvo que imitar a su principal competidor), la creación de un catálogo muy atractivo (con lanzamientos first party y third party day one), y un precio asequible para todos los bolsillos.

xbox game pass de netflix

Ahora, la diferencia entre Netflix y Xbox Game Pass ha estado en los tiempos. Netflix tomó la decisión de subir sus precios una vez que tenía una posición claramente dominante en el mercado, y donde sus objetivos ya estaban cumplidos. La cantidad de usuarios que canceló su suscripción tras el fin de las cuentas compartidas y el aumento de precios no solo no afectó negativamente a sus ingresos, sino que empezaron a ganar más dinero. El caso de Xbox Game Pass es distinto.

El servicio de Microsoft, al contrario que Netflix, todavía se encuentra en esa etapa de expansión. De hecho, el objetivo de Microsoft en 2021, según los datos que se filtraron con la compra de Activision Blizzard, era que para 2030 hubiera un total de 100 millones de suscriptores. Los últimos datos conocidos sitúan la base actual entre los 30-35 millones. Esto significa que todavía se encuentran lejos de esa base de usuarios deseada, a la cual es difícil llegar con aumentos de precios.

Quizás, las expectativas iniciales de Microsoft eran desmedidas. Quizás han empezado a considerar que quieren empezar a aumentar la rentabilidad e incrementar el precio del servicio antes de 2030. Pero lo que es seguro, es que Xbox Game Pass ha querido ser Netflix antes de tiempo.


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